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Rías Baixas: blancos de albariño, frescos y
aromáticos, con la acidez que pide el marisco.
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Ribeiro: de las más antiguas de Galicia, con blancos
ligeros y afrutados de treixadura.
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Ribeira Sacra: tintos de mencía de bancales sobre el
Sil y el Miño, frutales y fáciles de beber.
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Valdeorras: la tierra del godello, que da blancos
con más cuerpo, y también de mencía.
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Rioja: la zona con más etiquetas en la carta:
tempranillo en crianza, reserva y gran reserva.
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Ribera del Duero: tintos de tinto fino con
estructura y potencia, que piden un buen chuletón.
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Toro: tintos de tinta de Toro con mucho color y
cuerpo, para platos contundentes.
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Bierzo: mencía leonesa en tintos frescos y
afrutados, entre Galicia y Castilla.